Llevo meses descubriendo los beneficios del Coaching. Estudio en D’Arte, la mejor escuela que conozco, entre otras muchas cosas por el grupo de personas que trabajan y colaboran en ella.

La escuela nos forma como Coach Profesionales y además nos da la oportunidad de ser Coachees  (los entrenados), por lo que vivimos y sentimos el Coaching en su totalidad. Porque de eso se trata, de sentir y vivir el Coaching, no de creer o convencer a nadie de sus beneficios. Cuando sientes en ti la transformación, la mejora y el crecimiento personal, ya solo y siempre necesitas compartirlo, expandirlo y utilizarlo para ayudar a los demás a que experimenten este proceso tan bonito y necesario para muchos.

Mucho más tiempo llevo siendo voluntaria de Acción Humanitatis. Los que me conocéis, sabéis que es mucho más que sensibilidad por el colectivo de personas en situación de calle lo que me une a esta Asociación. He visto estos años de voluntaria el bien que hacen todos mis compañeros a estas personas, conozco a los que han salido de la calle y están trabajando, conozco a los que están en la calle y valoran el acompañamiento, la atención, el respeto y el cariño con el que les tratamos (el que se merecen).

Por todo ello, mi proyecto final del Máster lo voy a enfocar en esto, Coaching para personas en situación de calle. Porque un proceso de Coaching ayuda a las personas a mejorar o cambiar cualquier situación, porque como Coach, lo primero y más importante que necesito, es que la persona quiera, que se comprometa consigo misma y con el objetivo. ¿Quieren todos los abogados hacer un proceso de Coaching?, ¿todas las amas de casa?, ¿todos los adolescentes?, ¿todos los divorciados? La respuesta es la misma que si hago la pregunta: ¿quieren todas las personas en situación de calle hacer un proceso de Coaching? Será como en Botica, habrá de todo, habrá que preguntarles, habrá que ofrecérselo, habrá que facilitárselo…

Desgraciadamente no sobra decir que lo que tienen en común los perfiles citados  es que son personas, personas con diferentes situaciones. Además, “casualmente”, las personas en situación de calle son abogados, han sido adolescentes, amas de casa, divorciados, extranjeros, empresarios. Son personas con familia, con profesión, con fracasos, triunfos, luces, sombras, talentos, defectos. Personas. Según el último recuento 2.217  personas sin hogar en Madrid.

El Coaching no cura, no es Psicología, siempre derivamos casos que se salen de nuestras competencias. Los Coaches podemos ser el puente hacia la terapia que el coachee descubra que necesita.

Qué es, fundamentos y competencias del Coaching

Es un proceso personalizado y confidencial en el que el Coachee a través de la conversación y delas preguntas poderosas, toma conciencia de su lugar y situación actual, desentierra herramientas, capacidades y competencias olvidadas, y se pone un plan de acción para lograr llegar al lugar y a la situación deseada. El Coaching amplia perspectivas, genera opciones. El resultado de observar la realidad de forma distinta permite actuar de modo distinto.

Los fundamentos del Coaching son:

  • Conciencia. La reflexión lleva al coachee a una mayor conciencia de sus comportamientos, pensamientos, sentimientos y necesidades.
  • Autocreencia. El poder está en uno mismo, en sentirse capaz. El trabajo de autoestima, identidad y creencias serán puntos muy importantes a trabajar especialmente en personas en situación de calle.
  • Responsabilidad. Es consecuencia del aumento de conciencia y del trabajo de la autoestima. Ahora eres capaz de decidir, elegir, tomar las riendas y ponerte en acción. Has recuperado tu para qué, tu propósito de vida.

Las competencias de un buen Coach son:

  • Ética
  • Presencia
  • Escucha activa
  • Preguntas poderosas
  • Comunicación directa
  • La Alianza
  • Planificación de Objetivos
  • Generar confianza
  • Generar conciencia
  • Invitar a la Acción
  • Seguimiento

En todo ello nos formamos y nos entrenamos. Yo tengo la suerte de que en mi Escuela nos forman además en Inteligencia Emocional y Programación Neurolinguística, por lo que salimos pudiendo añadir a nuestras sesiones dinámicas  y herramientas para reconocer y gestionar emociones, gestión de conflictos, gestión del miedo, cambio de creencias, etc.

Somos seres lingüísticos, nos creamos a nosotros mismos a través del lenguaje, por eso hablo de Personas en situación de calle, no de indigentes, vagabundos u otras palabras  que estigmatizan y definen más a quien las utiliza que al que van dirigidas.

El Coach respeta profundamente a su Coachee, no le juzga, lo único que le interesa de su pasado es rescatar las capacidades que le hicieron triunfar, conseguir, superar, para traerlas al presente y con ellas afrontar el futuro.

El Coaching está hecho por y para personas, para sacar lo mejor de nosotros mismos, para mejorar el día a día del abogado, del ama de casa, del adolescente y de la persona en situación de calle.

Siento y vivo el Coaching ya como una filosofía de vida, como algo que me transformó, que me vació la mochila, que me liberó de creencias limitantes, que me hace responsable, segura y feLiz. Ahora me siento obligada a compartir lo aprendido, a utilizarlo en ayudar más y mejor a las personas, sea cual sea su situación, también a las personas en situación de calle.

Liz Riaza

Author accion

More posts by accion